Hoy tenemos el placer de presentaros a unos de nuestros colaboradores en producción. David Hierro hace una irónica exposición sobre su meteórico periplo en el mundo de la producción audiovisual, sin pelos en la lengua y pegándole una bofetada a nuestro blog. Así es él. Por favor no cambies David.

skaraboo equipo david hierro Producción audiovisual
Skaraboo (Alberto Redondo) con David Hierro (centro) - proyecto 'Epic Decisions', Play to Growth.

Es más difícilsalir de la producciónaudiovisual quede las drogas...

No sabría decir cuándo empecé a hacer producción audiovisual en mi vida. Lo que sí recuerdo es cuándo me empezaron a pagar algo por ello. Fue a mediados de 2015. Uno de mis mejores colegas, Miguel Ángel Caro, realizador, me dijo que necesitaba un “runner” para ir al barrio de La Mina (Barcelona) a grabar unos retratos. Me preguntó que si tenía coche. Vaya mierda de “runner” si tengo que llevar coche, pensé.

Aquél día averigüé que un “runner” siempre va motorizado y que la gente del mundo audiovisual está muy loca. Jamás nos bajamos a rodar en La Mina porque en un semáforo vimos la luz en forma de grupo numeroso de inadaptados sociales mirando con lujuria la cámara del DOP (lo sé, es snob, pero me encanta utilizar las siglas del director de fotografía).

Finalmente grabamos en Badalona y todo fue de puta madre. La gente participó alegre de la movida y hasta un ex-legionario que en un principio no parecía muy contento con nuestra presencia en su barrio se decidió a ponerse delante de la cámara. Así que mi primera participación “profesional” en este apasionante mundo fue en el rodaje del videoclip Copacabana de Izal con La Fábrica Naranja.

Y digo apasionante porque la ironía la llevo en el ADN. A ver, ¡los que curramos en producción somos los putos recaderos del rodaje! Corriendo todo el día de arriba para abajo. Que si los actores tienen que firmar los derechos, que si el catering tiene que estar preparado a tal hora, que si al protagonista hay que ir a buscarlo al hotel, que dónde está el azúcar, que si las luces, que si las cámaras, que si las acciones. Vale, aquí se me ha ido con el juego de palabras…

Lo curioso del caso es que en estos años, he participado en más de 40 producciones, la mayoría videoclips. Con lo poco que me gusta bailar. He trabajado para 4 o 5 productoras y he acumulado anécdotas para escribir un libro. Un libro no muy gordo, pero libro al fin y al cabo. He vivido cosas muy chulas. He viajado dos veces a Granada, para participar en el equipo de producción de dos videoclips para el grupo Eskorzo. Y estuve en el rodaje del spot que la Generalitat de Catalunya hizo para la campaña de tráfico del año 2016. Dos días a un ritmo impresionante…

Pero prefiero no entrar en pormenores, o nadie comprará mi libro. Empieza el 2018. Quiero dejar el mundo de la producción audiovisual. Yo quiero hacer honor a mi apellido materno y arreglar barcos. Pero el universo no me deja. Dos posibles largometrajes, un corto y dos videoclips. Así. De aperitivo. Siempre digo lo mismo. Tened mucho cuidado con lo que deseáis. El universo hace interpretaciones libres…