El diseño web ha ido evolucionando y adaptándose a las nuevas formas de desarrollo web, sistemas y plataformas que han ido surgiendo. Los CMS y las plantillas están a la orden del día pero la página web resultante ¿Cubre realmente nuestras necesidades?, ¿Diferencia nuestro negocio de la competencia?, ¿Representa nuestra marca?, ¿Transmite profesionalidad?

EL DISEÑO WEB: NECESIDADES, DIFERENCIACIÓN Y PROFESIONALIDAD

Actualmente podemos encontrar numerosas plataformas que ponen a nuestra disposición sistemas CMS (sistema de gestión de contenidos), como WordPress, para poder crear nuestra web de una forma sencilla e intuitiva. Con ellos, las webs han pasado a tener un coste mucho más reducido al poner a disposición del desarrollador y el diseñador web una gran cantidad de “drag&drop”, estructuras de contenido, recursos para mejorar la usabilidad y el responsive, numerosos plugins… disminuyendo así las horas de trabajo.

Las plantillas también han facilitado el trabajo del diseño web, tras aplicar algunos ajustes y después de un proceso de personalización, la web ya está lista para ser lanzada al mundo online. Muchas de estas plantillas son una solución para las necesidades básicas de los clientes, además de que constituyen beneficios a diseñadores y desarrolladores que se dedican a crearlas de una forma muy profesional y a venderlas a empresas que son bancos de plantillas web.

Muchos empresarios y autónomos intrépidos se han lanzado a crear sus propios sitios web y tiendas online para ahorrar en gastos. Pero a pesar de que se han reducido las horas de trabajo, se han abaratado los costes y se ha dado la posibilidad de que personas con pocos conocimientos web puedan desarrollar sus propias layout, ¿Es esto positivo?

LOS CONOCIMIENTOS TÉCNICOS Y LA IMAGEN PROFESIONAL

Como dice la frase “todo es bueno, en su justa medida”. Si una plantilla cae en manos de un buen profesional, el resultado puede ser una web bien diseñada, con una estructura sólida y con una usabilidad trabajada, un diseño adecuado (tipografía, colores), adaptada para responsive…quizás con una tienda incluida y la gestión para el e-commerce… Pero no hay que olvidar que las plantillas y los CMS requieren precisamente de eso, un conocimiento profesional alto acerca de la materia para poder valorar debidamente las necesidades del cliente y para poder alcanzar todos los requisitos técnicos que requiere una web profesional. Hay que tener en cuenta de que si se trata de nuestro negocio, nuestra sitio online ha de estar a la altura de nuestra calidad de servicios, productos etc, y más si hay pagos de nuestros clientes de por medio.

Por la parte que tiene que ver más concretamente con el diseño de la página, os planteamos una pregunta, ¿Acaso creamos nosotros la imagen corporativa de nuestra empresa? Quizás sí lo hayamos hecho, pero todos sabemos reconocer la diferencia entre cuando vemos una identidad corporativa profesional a cuando el logo nos lo ha hecho nuestro cuñado o nosotros mismos…La imagen de tu empresa ha de ser cuidada, ninguno vamos a una reunión después de hacer footing, ¿Verdad? Tratamos de mostrar una imagen profesional de nosotros mismos cuando representamos a nuestra empresa, y no se nos ocurre hacerlo de otra manera. El diseño de tu web, de tus tarjetas de visitas, de tu logo, de tu catálogo corporativo definen tu empresa y por tanto transmiten un mensaje al mundo de lo que es y sus valores, por ello es importante cuidarlo. Puede que pienses que tu gusto estético es bueno, pero no sé trata sólo de eso, hay una infinidad de factores que intervienen a la hora de plantear un buen diseño para conseguir lo que realmente queremos que comunique. Debemos proteger nuestras espaldas y dejar a los expertos cuiden todos los detalles que nosotros no somos capaces de valorar.

LAS NECESIDADES Y LA DIFERENCIACIÓN

Las plantillas, como mencionamos antes, facilitan y agilizan el trabajo de los programadores y diseñadores web, pero algo está claro, si queremos realmente diferenciarnos y ser originales, requeriremos de servicios más personalizados y creativos. Tendremos que contar con expertos que desarrollen proyectos a medida que realmente sean capaces de cubrir todas nuestras necesidades y que aporten un valor añadido a nuestra página web.

Está claro que cada negocio tendrá sus propias prioridades y necesidades, pero hay que tener muy en cuenta que cuando usamos un CMS implica tareas tales como disponer de un servidor que se ajuste a nuestra actividad, pagarlo cada mes, instalar la base de datos, programar y diseñar la web, mantenerla, actualizarla y mejorarla de forma continua, crear contenidos… Un trabajo que implica mucho tiempo, dinero y una serie de conocimientos técnicos avanzados. Además, un profesional puede aportarnos nuevas ideas y opciones que ni siquiera sabíamos que existían, en definitiva asesorarnos de forma competente. Quizás podamos salir del paso nosotros mismos mientras sea nuestra única opción, pero nosotros aconsejamos profesionalizar nuestra imagen y nuestro servicio por medio de un especialista tan pronto como nos sea posible.